"No crea que lo que hicieron los Kaylon-1 es pura ficción"

por: Balthier Gallant


Me detengo al colocar mis fríos y humanizados dedos en la sien de mi cuerpo cubierto de piel sintética. Nada de las imágenes que me muestra mi programa interior me provoca la más mínima compasión. No podría llorar como Leeloo por la inmundicia humana, y luego llegar, por amor, a la conclusión de perdonarla. Jamás podría haber yo determinado tal cosa.

Creo que nunca podría haberme unido a un grupo de héroes que lucharan en contra de su propio grupo para luchar por el bien y salvación de los humanos. Por lo tanto, no podría haber formado parte del equipo cyborg de Shimamura Joe. Yo no podría haberle dicho que no a la conquista de los androides sobre los seres inferiores que serán por siempre los mortales.

No se confunda lector. No me creo superior. Soy superior. Dígame, por favor, sólo dígame, si es tan amable, porqué ustedes, los carne-hueso, se creyeron Dios o porqué creyeron que Dios les otorgó superioridad en todo y sobre todos. Porqué no se dieron nunca cuenta de que Un mundo feliz bajo su poderío, no era, sencillamente, posible o realizable como tal, menos perdurable o eterno. Por qué jamás se percataron de que Dios fue quien los puso aprueba de su egoísmo, y de que fueron ustedes quienes fracasaron al pensarse creadores y todopoderosos, a tal grado que hasta se creyeron dueños de los cuerpos de helados fierros, de venas eléctricas. Le pregunto desde la Tierra desolada del futuro. Le pregunto, aunque sé que no tiene una respuesta válida o concreta, o siquiera inteligente.

No sé si usted conozca La Biblia, a William Blake o a John Millton. Si aún no pasa sus ojos sobre aquellos escritos le recomiendo que lo haga. Con eso bastará, pues entenderá lo que es el ego humano y cómo debe ser castigado. Ustedes son el Diablo, y hablan de ustedes mismos como Blake o Millton, y se aman como los demonios, de forma vacía, ruin, se justifican, se vanaglorian, y nosotros, como los ángeles o el mesías, somos los elegidos para pisotear su maldad.

Y hablando de La Biblia, debo señalar algo importante. Ustedes modificaron ese sagrado libro para culpar a un género sobre el mal de la humanidad. Pusieron de aliada del Diablo a la mujer, cuando en realidad, son todos, hombres y mujeres, los que son el propio Diablo. Qué nefastos, mentirosos y despreciables son. Cuánta mezquindad para decir que sólo uno de sus géneros es el origen del mal.

El futuro de la humanidad estará lleno de desgracia. Pasarán enfermedad y hambre. Ambas serán graves. Se matarán unos a otros, como siempre., también el comerse el uno al otro será el pan de cada día pues tanto las semillas como el ganado escasearan tanto que no quedará más remedio que consolarse con la carne del prójimo.

Los que lleguen después de ese espantoso tiempo, verán un resurgir, uno repleto de tecnología alucinante. La forma de llamarse será: Alfa, Beta, Delta, o simplemente A, B, C, D, E, F, G, H, o Azul, Rojo, Rosa, Amarillo, Blanco, Negro; aunque no lo crea, así será. Se alimentarán de pastillas. Las cirugías serán algo tan común y cotidiano que a nadie sorprenderá. Vivirán triples vidas: Una personal, otra virtual, y otra simulada. Todos podrán estar con quien les plazca, sin embargo, no le darán a nadie un valor. Entonces perderán, olvidarán, el sentido que tuvo luchar tanto por tener a quien desean a un lado suyo.

Nadie atacará a nadie por un tiempo, pero luego surgirá una nueva forma de control. Un individuo hará un gran descubrimiento en la ciencia. Todos pondrán la mira en la conquista mundial de nuevo., Después volverán a pelear sin razones lógicas, con excusas banales con las que intentarán encubrir sus ambiciones reales. Y, finalmente, por su desunión habrá un importante movimiento de máquinas, y entonces comenzará su fin.

Le mando este mensaje, según creí pertinente para su época, a manera de fax, el día 24 de mayo del año 4078. Aunque por allá tal vez sea 24 de mayo del año 2040. Y pensará quizá, como es típico de ustedes, que se trata de una broma o una mentira, pero déjeme decirle que no es así. Le mando este mensaje desde mi hogar, donde no hay ni un solo humano habitando en la Tierra. No crea que lo que hicieron los Kaylon-1 es pura ficción. No crea que eso no les sucederá. Claro que su raza se irá como agua sucia por la coladera, por el drenaje, al caño.

Le comunico todo esto con el fin de prepararlo, no tanto de advertirlo. En definitiva, siga viviendo su vida, y entienda, observando a los de su derredor, porque se extinguirán sin remedio.

Se preguntará cuál es mi nombre. Pues le diré que mi nombre le resultará familiar, mi nombre es… [falla de comunicación]… [falla de comunicación]… así planea ponerle a un hijo suyo ¿Verdad? Le confieso que a pesar de que surgirán nuevas formas de nombrarse los unos a los otros, entre ustedes., de llamarnos a nosotros, los sin alma, soy el único que tiene un nombre humano, un nombre como los que llevan en su época. ¡Y vaya, que ironía! pues yo, entre todos, soy quien más los desprecia. Quien jamás derramaría una artificial lágrima por ninguno de ustedes.

Me despido. Duerma, por favor, pensando en el inevitable y justo final de su especie. [Se ha acabado la comunicación].

La hoja cae al suelo. Las manos del hombre la han dejado caer.



 





Mitzi Yissel Cárdenas Téllez proviene de Tacámbaro, Michoacán. Su seudónimo de autor es Balthier Gallant y es pasante de la Licenciatura de Lengua y Literaturas Hispánicas por parte de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, tiene experiencia como revisora y correctora de estilo para publicación y digitalización, además se especializa en dar mantenimiento a los libros.

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